Hace tiempo que no escribo en esta sección, y es que la falta de tiempo para ponerme a escribir tranquilamente, se hace notar en las webs donde suelo publicar con más asiduidad.
Esta vez voy escribir sobre una época de mi vida que recuerdo con cariño, y con algo de nostalgia a veces. Se trata de un fragmento de mi diario escrito hace unos meses.
Me acuerdo mucho de una temporada bonita de mi vida, en la que necesitaba muy poco para ser feliz, aunque en realidad me doy cuenta tenía mucho, pero bastante menos de lo que tengo ahora.
En el calendario figuraban los primeros meses de 1998. Mi actividad se centraba, únicamente, en mis estudios de FP, ya estaba en cuarto y con una trayectoria que a muchos sorprendía, cosa que me tenia inflado de orgullo y, cierto también, me las daba de sobrado al tener que estudiar muy poco para pasar cómodamente los cursos. Claro está que tenía la ventaja de sentir pasión por este mundo de la informática y me costaba muy poco entender el temario.
Mis clases eran por las tardes, de 14 a 20 h., y me dedicaba a dormir las mañanas y acostarme tarde haciendo los ejercicios marcados, si eran en el ordenador, mucho mejor.
En esas fechas ya tenía Internet, lo tuve un año antes (en el 97), pero lo de la tarifa plana era una quimera y la ADSL aun tema de ciencia ficción. Conectaba a través de un módem analógico, más lento que yo subiendo una cuesta, y con un coste de 100 pesetas por hora, aproximadamente. Era impensable eso de pasar horas y horas navegando o chateando, y el correo electrónico era el recurso más usado.
Dos o tres veces por semana, fines de semanas sobretodo, me pasaba una horita en un chat de Terra llamado #La_Plaza. Fue ahí donde comencé mis relaciones internautas, conversaciones tecleadas y amistades en la distancia.
Aún recuerdo varios nick de las personas que solían estar por allí. Siempre los mismos y muy pocos, debido a que no se podía permanecer tanto tiempo como ahora por el coste que suponía.
Pero, de todo esa época, siempre me viene a la mente una única persona, tal vez por ser la primera con la que compartí confesiones, alegrías, penas... por medio de la red.
Nunca supe exactamente como me encontró, tal vez en un chat donde puse mi correo, o en la web que hice, por aquel entonces para un trabajo de clase, y que aún debe estar colgada por ahí, perdida en algún servidor después de 10 años. Lo cierto fue que recibí su primer e-mail de forma inesperada y, partir de ahí, y dos o tres veces por semana, recibía un nuevo mensaje respondiéndome al mío y contándome su día a día, sus miedos, sueños, penas, alegrías e ilusiones...
Fuero muchos, más de 100 mensajes los que llegué a reunir de esta persona durante algo más de un año. Nunca hubo comunicación directa, ni intercambio de fotos, ni mucho menos hablamos de un encuentro. No se trataba de nada de eso, no era necesario, solo comunicación escrita, dejando que nos imagináramos como quisiéramos, como nos gustara que fuera físicamente el otro. Algo totalmente platónico, oculto entre los dos (nunca hable de esta persona con nadie), y que me bastaba, en aquel entonces, para ser feliz. Solo ver su nombre en la bandeja de entrada de mi buzón, me arrancaba una sonrisa.
Así como empezó, acabó. Perdimos el contacto y todo quedó envuelto en un bonito misterio, con un final triste como muchas bellas historias.
Desde entonces he tenido varias relaciones, tanto platónicas como reales, pero esta primera experiencia es algo que me gusta recordar siempre que me siento algo bajo, y pienso que por ahí, en alguna parte, hay una persona que me conoce por dentro, y que me recuerda, al igual que yo lo hago de ella, aún sin saber que aspecto físico tenemos.
¿Caminos que llevan al ateísmo?
08/03/2008 a las 19:57
De vez en cuando recibo algún mensaje cuya finalidad es intentar “abrirme los ojos ante la verdad de Dios” (palabras textuales de alguna de esas personas que me han escrito). Normalmente, y esto lo saben los que me rodean, no trato de convencer a nadie. Tengo mis ideas y, sean ciertas o erróneas, vivo muy bien con ellas y, aunque las creo totalmente acertadas, nunca he intentado imponer “mi verdad” a otros que no piensan como yo.
Ya he comentado mi condición de ateo y los motivos que me han llevado a ella, a pesar de vivir en una familia creyente y practicante, con unos conocimientos, y vinculaciones con la iglesia, bastante importantes.
Algunos de los correos que he recibido, sobre esta temática, no han merecido ni una respuesta por mi parte, ya que tienen rasgos de fanatismo y poco nivel cultural, por tanto un debate coherente y respetuoso con esas personas sería imposible.
Otros muchos mensajes tienen un tono “salvador” cosa que, la verdad, me arranca alguna que otra risa y, en ocasiones, hasta los respondo con palabras de gratitud, sobre todo por la buena intención, aunque no creo que haga falta decir lo que pienso sobre mi necesidad de salvación.
Pero, no hace mucho, alguien me indicó una serie de direcciones Webs que trataban sobre el ateísmo y los motivos que llevan a ello. En una de esas Webs encontré unos videos del padre Jorge Loring, un conocido jesuita dedicado a los sermones televisivos y, supuestamente, “un extraordinario orador capaz de echar por tierra cualquier argumento de un ateo” (palabras exactas con las que me hablaron de él).
Ante tal presentación me entró curiosidad por ver uno de esos sermones tan buenos, pero quedé profundamente decepcionado. Yo que pensaba iba a hacerme dudar de mi ateísmo, y resulta que lo ha reforzado aún más. Si una persona tan instruida como el padre Jorge Loring usa argumentos tan débiles, me da que cada vez seremos más los ateos.
Pongo la primera parte de una de sus intervenciones. Este “sermón” consta de tres partes, pero solo pongo una para no extenderme demasiado. El que desee verlo completo lo podrá buscar en youtube, o en los videos relacionados que aparecerán al acabar este.
De todo lo que dice, la verdad que habla mucho pero lo que es decir… más bien poco, me quedo con varias “perlas”:
“Ningún ateo es ateo por razones científicas ya que no hay ninguna evidencia que demuestre que Dios no existe”.
Dice esto y se queda tan ancho. Yo podría decir que existen los nomos del bosque, y como no hay pruebas que me contradigan… no se puede decir que no sea cierto.
Hasta donde yo se, es el defensor de una teoría quien debe aportar pruebas que la sostengan. Si no se aportan pruebas, dicha teoría queda en el aire y la comunidad científica no la reconocerá como cierta. Dicho esto, el ateismo se justifica científicamente ya que, la existencia de dios, no está demostrada.
Pero el padre Jorge Loring se atreve a ir más allá y dice que hay evidencias que respaldan la fe del creyente… Bien, ¿Cuáles son esas evidencias? No cita ninguna.
“Una de las causas del ateísmo es la ignorancia, a nadie le puede convencer lo que no conoce.”
Reconozco que este argumento está currado y podría ser válido para muchos ateos, pero solo para un tipo de estos, los que yo llamo “falsos ateos”. Son aquellos que pasan del tema, dicen que no creen simplemente por comodidad y pasotismo. Esos mismos son los que luego se casan por la iglesia por la tradición, y bautizan a sus hijos aunque no hayan ido a la iglesia desde que se casaron. Es algo así como el cristiano que no practica, es cristiano solo de palabra, pues hay ateos solo de palabra también.
El auténtico ateo, es todo menos ignorante. Basta buscar en librerías o bibliotecas libros sobre el ateísmo para ver la cantidad de escritores que han investigado y aportan pruebas que respaldan su postura. También, paginas webs como sindioses.org, están llenas de documentos, ensayos y demás material literario donde se ve un alto conocimiento de la religión y, de forma objetiva y científica, se echa por tierra muchos de los pilares en los que se apoya la iglesia.
“la ciencia también impone dogmas”
Aquí ya me mató, sinceramente. Decir algo así solo puede ser signo de ignorancia o fanatismo, me reservo la opción por la que me decanto más.
La ciencia NUNCA impone algo, la ciencia siempre usa la lógica para todo aquello que defiende. Dos más dos siempre son cuatro por un “porque” lógico, y podemos demostrarlo de forma practica. El agua se representa como H2O porque está compuesta por dos partes de hidrogeno y una de oxigeno, cosa que se puede demostrar en un laboratorio.
Por tanto no son dogmas, son leyes que se han demostrado y aceptado por toda la comunidad científica.
Mientras la iglesia, ¿Qué prueba aporta? Impone dogmas que no hay forma de demostrar, son así y punto. Pero ojo, que ya han caído muchos dogmas que la iglesia defendía hasta con sangre.
En resumen, argumentos así solo nos hacen reafirmarnos en nuestras ideas. Ahora, que se habla tanto del estado laico espero, sinceramente, que se llegue a esa situación. Hoy en día considero que la vinculación estado-iglesia es un concepto desfasado. Viendo exposiciones como esta, está claro que la iglesia es un lastre para el gobierno.
Un año desde la operación del Dr. Nazarov.
16/09/2007 a las 02:40
Pronto hará un año desde la operación, y sois varios los que me habéis preguntado sobre mi evolución después de este tiempo.
La verdad es que hay pocas novedades desde mi ultimo comentario sobre este tema.
Las mejoras, que noté hace un año, se han mantenido. El pie derecho tiende a adoptar la posición que tenia antes de la operación, pero sigo pudiendo apoyarlo en el suelo correctamente.
En las manos no han habido más cambios. El pulgar de la mano izquierda sigue con la mejora que comenté en su día. Con el tiempo me he acostumbrado a usarlo más y he adquirido mayor habilidad manual gracias a ello.
Estos son los dos puntos donde se han notado los resultados de la intervención, que no son pocos a mi modo de ver.
¿Crees en dios?
21/02/2007 a las 12:45
Hace unos meses, durante un viaje, entablé conversación con un desconocido. Debido a mis dificultades en el habla, no es muy frecuente toparme con alguien que, sin conocerme, entable conversación conmigo, pero me resultó muy interesante.
Como era normal, los temas con los que se inició el dialogó fueron los motivos de mi viaje y mi discapacidad. Digo que es normal porque son los temas por los que se interesaría cualquier persona que me viera viajar solo en un avión.
Una vez satisfecha su curiosidad inicial y contarme un poco su vida, me pregunta algo que no me suelen preguntar mucho. ¿Crees en dios? ....
La pregunta me causo una ligera sonrisa por lo inesperada, pero la respondí con mucha normalidad, "no, no creo".
Lo interesante de esta conversación vino después de mi respuesta, al achacar mi falta de "fe" a mi condición de discapacitado. Me quiso dar unas palabras sobre la aceptación de la vida que nos toca vivir a cada uno y el error de culpar al creador por nuestros "problemas".
Reconozco que me chocó ver como sacaba una conclusión tan equivocada sobre mi solo por el hecho de no ser creyente. Una de las cosas que siempre me han alabado, la gente que me conoce, es mi forma de llevar y afrontar la vida, mi optimismo y el tener la sonrisa siempre en la cara. Hasta ese día nadie me había hablado de aceptación de mi mismo.
Mis motivos para no creer son más difíciles de criticar y rebatir ya que no se basan en sentimientos ni impulsos sino en la razón y la lógica. Siempre me he sentido atraído por las ciencias, saber el "por que" de todo y no conformarme con explicaciones irracionales que resultarían válidas hace siglos, pero ahora sabemos que no son más que leyendas que es bonito creer.
Si revisamos un poco la historia, veríamos como el hombre tiende siempre a inventar leyendas que expliquen los fenómenos que no es capaz de entender, y con el paso del tiempo y el avance de la ciencia, todas esas leyendas van siendo sustituidas por teorías mucho más creíbles y demostrables.
Necesitamos buscar explicación a todo aquello que no entendemos, pero prefiero tener una visión real de las cosas y no aferrarme a cuentos de fantasía que, a mi, no me harán más feliz, y si menos libre.
¿Estamos solos?
06/01/2007 a las 18:00
Muchos recordaran la película Contac, una de las que trata, de modo más serio, la posibilidad de que exista vida inteligente en otros planetas. A pesar que la ultima parte de esta película se torna algo fantástica para mi gusto, gran parte de lo que muestra tiene su base científica y, en realidad, existe un proyecto científico que se centra en la búsqueda de evidencias que demuestren la existencia de civilizaciones extraterrestres.
Estamos acostumbrados a asociar este tema con la ciencia ficción, ovnis y hombrecillos verdes, pero hay un enfoque científico y serio el cual considero que merece tener más relevancia de la que se le da.
No creo que nos visiten seres de otros planetas. Los viajes interestelares, si fueran físicamente posibles, solo serían capaces de realizarlos civilización inmensamente más avanzadas que la nuestra. Una forma de vida con tal nivel de avance, aunque posible, sería poco probable y difícilmente viajarían hasta nosotros, dada la inmensidad del universo y la gran cantidad de planetas.
Tampoco es lógico que nos visiten y no se tengan pruebas reales de ello. Por tanto creo que es más fruto de la fantasía de algunos e intereses de Hollywood.
Lejos de toda esta fantasía se trabaja en un proyecto llamado SETI (búsqueda de vida extraterrestre inteligente) Este proyecto trata de "escuchar" el espacio en busca de alguna señal de radio cuya fuente no sea natural. La idea es que cualquier civilización avanzada, como la nuestra, hará uso de las transmisiones de radio. Estas transmisiones, tal y como pasa con las nuestras, escaparían al espacio y se propagarían por él llegando hasta nosotros algún día. Si esto ocurre, captaríamos estas señales y con ello se confirmaría que no estamos solos en el universo.
El proyecto SETI no cuenta con el apoyo de toda la comunidad científica, por lo controvertido del tema y las pocas posibilidades de tener éxito. Por ello no dispone de suficientes medios para desarrollar esta investigación. Para intentar paliar esta carencia de recursos se ha desarrollado un programa de colaboración por medio del cual, cualquier persona que tenga un ordenador, puede colaborar sin tener conocimientos sobre el tema.
Las escuchas, realizadas generalmente desde el radiotelescopio de Aracebo (Panamá), generan una serie de datos que deben ser analizados para detectar cualquier señal de origen no natural. Este análisis es realizado por ordenadores de particulares que participan en la investigación desinteresadamente.
Para terminar, me cuesta creer que la vida en el universos se limite a nuestro planeta. Vemos que la vida se abre paso en condiciones muy poco favorables. Formas de vida como las bacterias existen en entornos muy hostiles dentro mismo de nuestro planeta. Dada la gran cantidad de planetas que existen dentro de nuestra propia galaxia, cuesta creer que no haya habido en algún momento cualquier forma de vida microscópica y, con el paso del tiempo, haya evolucionado hasta seres inteligentes como nos ha pasado a nosotros.