Un joven con parálisis cerebral elabora las páginas ‘web’ del
Ayuntamiento de Breña Alta
Jacobo es un joven de 23 años, especializado en informática,
que trabaja para el Ayuntamiento de Breña Alta, elaborando
páginas web. Últimamente ha sido actualidad al salir en varios
reportajes televisivos. Porque en el fondo la gran novedad de
Jacobo es que puede ser tan eficiente o más que cualquier otra
persona, a pesar de padecer parálisis cerebral.
En la actualidad, Jacobo se dedica a la elaboración de
páginas web y programas de gestión usados por centros
municipales como la guardería municipal o el centro de ventas
de artesanía. Jacobo nació en Santa Cruz de Tenerife en 1977.
En el parto se produjeron complicaciones que le causaron una
parálisis cerebral. Poco tiempo después, y por una serie de
circunstancias, vino a vivir a La Palma con su abuela materna
y su tía.
"Mi comienzo en el colegio se retrasó debido a una serie de
obstáculos puestos por cierto responsables del centro
educativo", cuenta Jacobo con amargura, quien también indica
que gracias a la insistencia de su tía y otras personas "a las
que estaré siempre agradecido, logré comenzar a estudiar en el
colegio donde me correspondía como cualquier niño de mi edad".
Sin embargo, en sus primeros años de escolarización no
destacó precisamente por las buenas notas ni por el
rendimiento. “El motivo lo desconozco, simplemente fue así
hasta el último año de EGB donde vi claro que mi futuro
empezaba a depender de mí. Hacía algún tiempo que me atraía la
informática, más concretamente la programación. Después de
algunos intentos de mi tía y algunos responsables para
trasladarme a algún centro en la Península donde tuviera la
posibilidad de estudiar lo que me gustaba y, al mismo tiempo
tratar mi minusvalía, se vio que la mejor opción estaba aquí
en La Palma”.
Por todo ello, Jacobo estudió en el Instituto de Formación
Profesional Virgen de Las Nieves, donde le ofrecieron la
posibilidad de prepararse para un puesto de trabajo sin ningún
tipo de diferencias en relación con el resto de compañeros.
“Desde el primer día me sentí integrado y fue muy positivo
para mí ver que contaba con el apoyo de compañeros y
profesorado que nunca habían estado en contacto conmigo.
Quizás este hecho, unido a mi deseo de introducirme en el
mundo de la informática, fue el que me motivó para llegar
hasta donde hoy estoy”.
En total, Jacobo ha hecho segundo año de administrativo,
cursa el segundo año del ciclo superior de administración
redes y tercero de técnico de informática de gestión, todo en
el mismo centro. De forma inmediata, comenzó a trabar para el
Ayuntamiento de Breña Alta gracias a unas prácticas de
empresa.
En aquel entonces los responsables del Ayuntamiento
quedaron contentos con su forma de trabajar y de forma
inmediata lo contrataron. Señala que cuando elabora un página
web intenta hacer un esquema donde figuren las secciones y
subsecciones que deberá tener; posteriormente trata de
recopilar información e imágenes para cada una de las
secciones y una vez que todo este proceso está terminado “sólo
queda ir colocando todo en su lugar, cuidando la presentación
y la facilidad para su navegación una vez que esté en la red”.
Sobre su situación personal apunta que nunca se ha puesto a
pensar en el ejemplo que da a otras personas que se encuentran
en su situación, “quizás sea porque todo lo que he hecho ha
sido para poder ganarme la vida sin depender económicamente de
nadie y, al mismo tiempo, para sentirme útil y valorado por mi
trabajo. “Creo que como cualquier otra persona con ganas de
vivir”, cuenta muy ilusionado.
Por ello, Jacobo asegura que “nunca me he visto como un
ejemplo para nadie, sino uno más cuya única diferencia es que
debe esforzarse un poco más que los demás para poder tener las
mismas oportunidades”.
Sobre el revuelo que últimamente ha originado en los medios
de comunicación, se limita a señalar que desconoce la razón.
“En cualquier caso no veo mal que den a conocer ejemplos que
demuestren que se están dando oportunidades a personas que
quieren demostrar que están por encima de cualquier limitación
física”.
“Desconozco asociaciones de minusválidos”
Jacobo señala que desconoce totalmente tanto el
funcionamiento de cualquier asociación de atención a los
minusválidos como la forma que tienen de trabajar estos
colectivos. “A mí me ha bastado con la ayuda y el apoyo de mi
familia para seguir adelante. No obstante, veo bien este tipo
de asociaciones, ya que cuando a una familia se le presenta un
caso como éste, muchas veces se encuentra desorientado y
necesita a alguien que las asesore y les den apoyo”.
Tampoco conoce mucho Jacobo sobre la política de
integración de las instituciones públicas; “únicamente puedo
decir que en mi caso ha sido muy efectiva, tanto en mi centro
de estudios como por el Ayuntamiento de Breña Alta”.
Pretende dirigir su futuro hacia la informática, en el
campo de la programación, “porque no me planteo ningún plan a
largo plazo, ya que en el mundo tecnológico los cambios y
avances se producen constantemente, así que no es posible
asegurar que lo que hago ahora lo siga haciendo igual dentro
de unos años”.
En cuanto a las dificultades que suelen tener los
discapacitados para conseguir un contrato por parte de las
empresas particulares, Jacobo apunta que tal vez se deban a
que “o bien a que no somos capaces de seguir el ritmo de
trabajo de los compañeros o al elevado coste de adaptación de
las instalaciones necesarias para que podamos desempeñar
correctamente nuestros trabajos”.